Julio Mosquera
El resultado de las
elecciones parlamentarias de 2015 anunciaba el fin político de esta
primera era del chavismo. En esta selecciones participaron 14.385.349
votantes, de los cuales el 7.726.066, el 45,2%, se manifestaron a
favor de diputadas y diputados opositores al chavismo. Como resultado
las fuerzas opositoras, aglutinadas en torno a la Mesa de la Unidad
Democrática (MUD), lograron 112 escaños en la Asamblea Nacional
para el periodo legislativo 2015-2020. Lo cual representó el 56 por
ciento de las y los diputados. Los partidos agrupados en el Gran Polo
Patriótico (GPP) recibió su primera gran derrota electoral. Ese
importante triunfo electoral solo sirvió para que quedara en
evidencia en un corto tiempo la ineptitud política de la dirigencia
de la Nueva Derecha venezolana.
Un comunicado
oficial del régimen estadounidense revela que ni siquiera fueron
capaces de ganar esas elecciones por sus propios medios. El Pentágono
se atribuye este triunfo electoral de la oposición, cuando afirma
que:
“(…) La derrota
en las elecciones y la descomposición interna del régimen populista
y anti-norteamericano recoge el impacto exitoso de nuestras
políticas impulsadas con fuerzas aliadas en la región en la
fase 1 de esta operación (…)” (énfasis añadido) (ver:
http://www.voltairenet.org/article191879.html)
Más claro no canta
un gallo. No se trató de un triunfo que la oposición alcanzó
gracias a sus tácticas electorales, a la potencia de su programa
político, de la popularidad de sus candidatas y candidatos y pare
usted de contar. No, el triunfo electoral de la oposición en las
elecciones de diputadas y diputados fue causado por el “ impacto
exitoso” de la política
estadounidense. Quedó así
en evidencia la injerencia estadounidense en las elecciones
parlamentarias venezolanas de 2015.
Pero
allí no se queda la intervención de los Estado Unidos en nuestro
país, debido a la ineptitud de las y los dirigentes de la Nueva
derecha venezolana. A quienes el Departamento de Estado llega a
calificar de aprovechadores. Tanta es la ineptitud de la derecha
tropical, que sueña con instalar una República Banana en Venezuela,
que funcionarios estadounidenses han perdido la paciencia y confiesan
abiertamente sus intenciones de ejecutar sus políticas por sus
propias manos. Uno de estos funcionarios afirmó que:
“(…) los
factores democráticos [léase la MUD] han aprovechado estas
circunstancias para crecer como fuerza a pesar de las rivalidades
y desunión en sus filas, ya que se mueven en su seno
diferentes intereses y puntos de vista. Sin embargo, nuestra
intervención oportuna [del Pentágono] ha permitido
delinear un camino para una salida rápida del régimen. Si bien
se está enarbolando el camino pacífico, legal y electoral, ha
crecido la convicción de que es necesario presionar con
movilizaciones de calle, buscando fijar y paralizar a importantes
contingentes militares que tendrán qu ser dedicados a mantener el
orden interno y seguridad del gobierno, situación que se hará
insostenible en la medida en que se desaten múltiples
conflictos y presiones de todo tipo. (…)” (énfasis añadido)
(ver: http://www.voltairenet.org/article191879.html)
La incapacidad
evidente de las y los ineptos, muchos entrenados en los Estados
Unidos, de derrotar al Gobierno Bolivariano por las vías pacíficas
y violentas, ha llevado a que se activen el Pentágono, las agencias
de inteligencia, el Departamento de Estado, y organizaciones
no-gubernamentales de los Estados Unidos para realizar por ellos
mismos las acciones necesarias para llevar a cabo ese trabajo. Como
no p6drán gobernar directamente el país, no tendrán más
alternativa que hacerlo por medio de las y los ineptos. Quedaría así
abierta la posibilidad en el horizonte político del país el
establecimiento de un gobierno de las y los más ineptos impuesto por
las fuerzas imperiales anglosajonas.
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